Home | Blogs | Foros | Registrate | Consultas | Miércoles 16 de mayo de 2012
Usuario   Clave     Olvidé mi clave
     
Ir a la página de inicioIr a los Blogs
Mi Perfil
Juan Pino
Buenos Aires - Argentina
Un lugar de encuentro, un momento fugaz para compartir vivencias, un espacio de recuerdos.
Archivo de entradas | Mostrar datosDesplegar
Ocultar datos Julio 2011
Para mayores de 50
Mostrar datos Octubre 2009
Mostrar datos Septiembre 2009
Mostrar datos Agosto 2009
Mostrar datos Julio 2009
Diseño web

Últimos comentarios de este Blog

07/09/11 | 03:25: noemi dice:
hola, me encanto leer esta pagina, me sirve informacion de buenos aires, porque empiezo a escribir mi segundo libro, mi papà nacio allà, y creci con sus historias, de barrio capitalino!!
25/07/11 | 17:50: stella maris dice:
Hermoso blog, ! seguro que nos encanta rememorar las costumbres de nuestra infancia y que los mas jovenes las conozcan! Naci y creci en Devoto,y me gusta viajar en el tiempo a reencontrarme con esa etapa! Abrazos!
10/09/09 | 11:06: susana ricca dice:
ME ADHIERO A LOS COMENTARIOS QUE TE HAN HECHO, AUNQUE NO VIVI EN EL BARRIO, PERO ME HACES ACORDAR MIS CINES DE CONSTITUCION Y OTRO QUE ESTABA EN LIBERTAD Y M.T. DE ALVEAR PUES LUEGO DE IR A ESE CINE, MI MAMA NOS LLEVABA A COMER PIZZA AL \"CUARTITO\", ERA UN FESTÍN!. SU
Vínculos
MomentAños
La Insolita Historia del Nono Pino
Osadía Literaria Osadía Literaria


A Osadía literaria la integran diversos tipos de cuentos.

En un formato epistola... Ampliar

Comprar$ 25.00

La Caja con Memoria


Quisiera alertar a los visitantes de estas páginas que las mismas no pretenden adquirir categoría de revisión histórica y menos aún alcanzar alturas de obra literaria, por el simple hecho de no poseer quien las escribe capacidades en grado necesario para tal fin.

Rememorando,intentar ser un lugar dedicado a los mayores de 50 años incluye narraciónes de breves episodios enmarcados en el acontecer cotidiano de un humilde barrio de Buenos Aires en la década de 1940, lapso a partir del cual la modernidad avanza sin pausas y comienza a diluirse la mixtura de añoranzas, utopías y costumbres pueblerinas dentro de la cuales transcurrieron los primeros años de mi vida.
Las poesías que figuraban en este blog pronto seran incorporadas al blog MomentAños en preparación-Gracias




Contador web

páginas personales

contador g



contadores gratis

ratis


actualidad y medios















Escribí un comentarioEscribí tu comentario Enviá este artículoEnvialo a un amigo Votá este artículoVotá este texto CompartirCompartir Texto al 100% Aumentar texto

Rememorando - EL Corso de la avenida NAZCA- 1949



 

 Era El Corso,   punto de encuentro masivo  para exhibirse entregándose  a la diversión colectiva. Cada barrio  organizaba  el suyo. El entorno  era  un contexto propicio para el  inicio de muchos romances y no faltaron en sus noches  reyertas  de  fuste y  hechos  delictivos  que  por  años formaron parte de las leyendas urbanas. .

Hubo corsos  famosos como el de La Boca o el de Flores,  a los que   concurrían          multitudes, pero  en magnificencia  ninguno superaba  al Oficial de  la Avenida de Mayo. Allí  las máscaras,  comparsas  y carruajes recibían  galardones  que en años de bonanza en nada diferían de  las preseas  olímpicas.

Cada día del festejo, a las 19 horas,  el   Señor Agente de Policía cortaba   el tránsito. Los ómnibus desviaban su recorrido y los tranvías, aprovechando   el desvío   de vías existente en Juan  Agustín García, reiniciaban desde allí su regreso  a la terminal.  Desde esa esquina del Mercadito Nazca hasta  Carranza, la avenida se trasformaba  un paseo  peatonal  engalanado  con pancartas y guirnaldas de luces coloridas que cruzaban de vereda a vereda. A lo largo del trayecto se instalaban   puestos para la venta de variados  objetos  celebratorios.

Estaba vedado levantar  papel picado del piso, lanzar serpentinas sin   desenrollar  o tirar   bombitas de agua. El control      sólo se cumplía en parte y hasta el paciente   vigilante era blanco de los juegos prohibidos. Un adelanto técnico eclipsó  a los tradicionales pomos de     agua florida: el diminuto  lanza perfumes, un  sifoncito de vidrio que al ser presionado   disparaba   un chorrito   de éter, provocando  gélidas  sensaciones  al impactar en  las piernas, espalda o   escotes  de las damas,   que  reaccionaban  en grado tal que  ponía en duda aquello de sexo débil.

Con el avance de  las horas  desfilábamos sobre un colchón de confetis   y   serpentinas. Los   disfrazados,   ocultos   detrás de antifaces o inquietantes  caretas,  representaban  roles  de la caricatura y lo siniestro.  Los más pequeños metíamos bochinche   con nuestros pitos de latón y coloridas matracas. El ruido era atronador. Risas,  cantos y  recriminaciones  alcanzaban un    paroxismo   que   de   improviso   comenzaba   a   decrecer penetrado   por  cercanos sonidos de redoblantes y  bombos que  preanunciaban el paso  de la primera comparsa de la  noche.

Los   espectadores   emulando al mar del relato bíblico se abrían raudamente  hacia las veredas para  contemplar su desfile.

A partir de aquella   irrupción, el espacio se nutría   de cuerpos trepidantes,  barnizados de lentejuelas  y purpurina.  Ondulaban sobre sus cabezas   banderolas que en   letras   de oro   y plata indicaban el nombre del conjunto y su prosapia;  “Los Viciosos de Almagro”,   “Los   pecosos   de   Chacarita”,   “Los   Curdelas   de Saavedra”, “Los Linyeras de La Boca”, “Los Cometas de Boedo”, “Los  Locos  del  Spinetto”,  “Los  Curdelas  de  Barracas”,  “Los Mimosos de la Paternal” y otros tantos que se han evaporado de mis recuerdos.

La savora te da gusto y del gusto voy a hablar

Salimos de las tinieblas

 y  fuimos a la oscuridad.

Hoy te aumentan un diez por ciento

lo hicieron para su bien

ya te subieron la papa, la azúcar y el kerosén

Mas tarde hacían su paso las impecables agrupaciones musicales identificadas con colectividades étnicas e instituciones nacionales. Eran  de  infaltable concurrencia     la Stella  di Roma,  Amanti  a Castagna, Orfeón Gallego, Los Marinos del Sud y  La Marina del Plata. Ambos exponentes  genuinos   de su entorno social,   unos encarnaban el ruido  que lacera,  el contorsionismo,   los colores fulgurantes,   el canto  casi obsceno y la  crítica  social  y otros  el  orden,  lo ceremonial,  la morriña del terruño, la capacidad   musical.   Dos expresiones del vasto  muestrario  de  contrastes,  sustentos  del Carnaval.

Los   elencos   actuaban sobre   un tablado   levantado en las cercanías   del  palco  oficial.  Debido a lo distante  del escenario    la  distorsión del sonido, mucho público perdía  interés por la representación  y  retornando al   divertimento reiniciaba  las  batallas hídricas de  la tarde,  esta vez  en forma   un poco más civilizada, digamos que sólo un poco. 

Pasada largamente la medianoche   y  sin  nuevas  motivaciones el cansancio y el hastío  apuraban   el regreso.

En grupos  de andar cansino retornábamos   a las  casas. Las madres alentando el paso los remisos  y  los padres cargando en  sus  brazos  a  los extenuados.  Durante  el  trayecto,  pocas palabras y recurrentes: el  agobiante calor.

Los  noctámbulos remataban  su  fiesta  en la pizzería   Chiesa saboreando una “mitad mozzarella y mitad anchoa”,  acompañada con  moscato o cerveza helada.

La muchachada amante de la milonga   luego de una lavadita   reforzada con  toques de   Colonia York,  enfilaba   para el Club Imperio Júnior donde daban    cátedra de tango y cabriolas  del  flamante ritmo del  boogie-boogie.

Con la evocación de aquellos tiempos estas imágenes, llegaron a mi recuerdo lentamente, como lo va  siendo mi paso, acaban de visitarme y  con pleno regocijo he vuelto a ser niño.

 

 


Calificación:  Malo Regular Bueno Muy bueno Muy bueno - 1 voto  - Ingresá tu voto

Comentarios de nuestros lectores - Escribí tu comentario
Últimas entradas del mes


Elegí tu libro en Mercadolibros.com.ar
Malversación de sentimientosEl libro de los gordosHistoria de las teorías económicasEl fantasistaHojas de CuentosNosotrosLengua de sopaEl regreso al país de las sombras largasCartas de Doña RosaLos padres de la patria
Noticias | Efemérides | Novedades | Ventas | Biografias | Textos | Audio | Recomendados | Entrevistas | Informes | Agenda | Concursos | Editoriales | Lugares | Actividades | Blogs | Foros | TiendaFundación | Letras de Tango I | Letras de Tango II | Contacto | Boletín
© 2006-2012- www.escribirte.com.ar | Todos los derechos reservados   | Diseño Web | Canales RSSRSS